Colección: Billetes de Europa

Europa tiene una particularidad que no se repite en ningún otro continente: en 2002 más de una docena de países dejaron de emitir moneda propia de golpe. Pesetas, francos, liras, marcos, escudos, florines, dracmas y chelines se convirtieron esa mañana en objeto de colección, con una fecha de cierre exacta y una tirada que nunca volverá a crecer.

El legado pre-euro

Es la parte más buscada de la notafilia europea, y por una razón sencilla: son billetes que mucha gente tuvo en el bolsillo y que ya no puede volver a tener. Las 1000 pesetas de Hernán Cortés, los 50 francos de Saint-Exupéry, los 10 florines del girasol holandés o los 1000 marcos alemanes forman una generación entera de diseño gráfico que terminó de golpe. Y no fue solo en 2002: Eslovenia cerró en 2007, Eslovaquia en 2009, Estonia en 2011, Letonia en 2014, Lituania en 2015 y Croacia en 2023.

Lo que sigue vivo

Fuera del euro siguen emitiendo el Reino Unido, Suiza, Noruega, Suecia, Dinamarca, Polonia, Chequia, Hungría, Rumanía y los países de los Balcanes. Rumanía fue el primer país europeo en pasar toda su serie a polímero, y las libras regionales británicas —Escocia, Irlanda del Norte, Jersey, Guernsey, la Isla de Man y Gibraltar— son emisiones de tirada corta que muchos coleccionistas europeos ni saben que existen.

Qué encontrarás aquí

Billetes de toda Europa, del legado pre-euro a las emisiones actuales, con su referencia Pick y su estado de conservación. Si te interesa concretamente el papel que dejó de emitirse, España, Francia y Grecia son los puntos de entrada más naturales para un coleccionista de aquí.

Antes de comprar

Todas las piezas son emisiones oficiales, nunca reproducciones ni facsímiles. Se indica siempre el estado real de conservación, y el envío sale protegido y con seguimiento desde España.